Compañero de correrías
No es lo que parece. Aunque en su día cerramos algún que otro bar, hoy cerramos las carreras.
A mi colega y a mí nos ha dado por correr. Estilo Forrest Gump, a lo tontiloco que diría una amiga. Todo esto merecería unos párrafos pero serán en otro momento.
Lo que me interesa hoy es que en esa casi dos horas que corremos juntos los domingos, hacemos un repaso a nuestras vidas. Llevamos 20 años juntos (parece un noviazgo) y hemos tenido la virtud de mantener un nivel de relación que nos permita verbalizar nuestras preocupaciones.
Y esto era el secreto, cuando ayer usó esta palabra me dí cuenta que eso era lo importante. Dar cuerpo a aquello que nos ronda la cabeza. En nuestro caso, además, se une que no emitimos un juicio. Aunque participemos en la verbalización, normalmente no emitimos un juicio de valor. Eso ayuda a seguir cociendo a fuego lento el problema, sueño, deseo o lo que fuese que nos ronde.
Creo que los blogs, al menos en mí, tienen ese efecto de verbalización.
